10 lugares que parecen sacados de un cuento de hadas

¡Párate un momento a pensar! ¿No es verdad que la mayor parte de las cosas que te encantan en esta vida tienen que ver con los cuentos? Eso es porque la infancia se nos queda grabada en el alma y cualquier pequeña pista que nos ayude a encontrar ese camino de vuelta enciende la chispa de nuestra ilusión.

Hoy nos rendimos a la ensoñación a través de un viaje por todo el mundo para hacer escala sólo en aquellos lugares que parecen sacados de un cuento de hadas. Muchos ya conoceréis algunos de ellos y sabéis a qué me refiero cuando hablo de volver a mirar el mundo con los ojos de un niño. ¡Vente con nosotros!

1. Castillo de Neuschwanstein, en Alemania

Neuschwanstein

En Babiera, se erige una de las maravillas arquitectónicas del siglo IX. Rodeado de lagos y montañas encontramos el Castillo de Neuschwanstein, fruto de una fantasía romántica de Luis II, quien quiso construir el ideal de un castillo medieval en una época en la que ya las fortalezas no eran necesarias estratégicamente. Este castillo nació de un ideal y les quedó tan de cuento de hadas que el propio Walt Disney se inspiró en él para diseñar el Castillo de La Bella Durmiente de Disneyland.

2. Cuevas Glowworm, en Nueva Zelanda

Glowworm CAVES

Traducido como la “Gruta Luciérnaga”,  las cuevas Glowworm deben su nombre a que en sus paredes y techos habitan un insecto luminoso que emite una luz azulada. El espectáculo es sensacional y aquellos que lo han contemplado dicen tener la sensación de encontrarse bajo un manto de estrellas. La larva tiende unos hilos que ilumina con el extremo de su cola para atraer a sus presas, y el resultado son miles de hilos luminosos colgando del techo de la cueva. ¡Sin duda, estas cuevas pertenecen al mundo de las hadas!

3. El túnel de la Wisteria, en Japón

Wisteria

En el Jardín Kawachi Fuji se localiza este florido túnel, que en los meses de abril y mayo se halla en todo su esplendor gracias a que florece la glicinia. Pasear bajo este manto florido es un privilegio digno de seres fantásticos que embriagará nuestros sentidos, no sólo por la belleza del entorno, sino por su espectacular aroma.

4. La Avenida de los Baobabs, en Madagascar

Avenida de los Baobabs

Este camino en la región de Menabe sería como cualquier otro si no fuera porque se encuentra flanqueado por gigantescos baobabs, unos árboles muy llamativos por su peculiar aspecto: su poco poblada copa se eleva hacia el cielo, soportada por un contundente y desproporcionado tronco, como si éste quisiera alejar las hojas lo máximo posible de la tierra. Recorrer esta avenida nos hará soñar con seres fantásticos extraordinarios.

5. La Catedral de San Basilio, en Rusia

Catedral de San Basilio

Más que una catedral, la de San Basilio nos puede parecer el decorado para alguna película de seres fantásticos, pero no. En una de las capitales más frías del mundo, Moscú, llama la atención tanta calidez en uno de sus edificios principales. Pareciera como si el arquitecto que la proyectó lo hiciera movido por una ensoñación, ya que esta iglesia posee un estilo arquitectónico único, sin referentes, y nunca más se ha proyectado algo similar. Sin duda, se inspira en los cuentos de hadas.

6. Colmar, en Francia

Colmar, Francia

Este precioso pueblo de la región de la Alsacia recuerda, sospechosamente, al pueblecito de la película de Disney «La Bella y la Bestia». Organizadas alrededor del río, las coloridas casas de entramado de madera se reflejan en sus aguas. Los tejados en pico y la gran cantidad de flores que adornan las calles y edificios lo convierten en un pueblo de cuento de hadas digno de ser visitado en la próxima escapada.

7. Capadocia, en Turquía

Capadocia

La formación geográfica única de este lugar de la Anatolia Central convierte la Capadocia en uno de esos lugares de ensueño. El paisaje está dominado por formaciones rocosas acabadas en pico, que albergan cuevas en su interior. Lo más misterioso es todo el entramado subterráneo de esta región, ya que, debido a que esta zona fue una encrucijada comercial durante siglos y estaba sujeta a constantes invasiones, sus habitantes debían ocultarse bajo tierra durante largos períodos para evitar ser atacados. Precisamente este espectacular paisaje se forma, en gran parte, por lo que se conoce como «chimeneas de hadas»,  una formación geológica que semeja una gran columna natural.

8. Pamukkale, en Turquía

Pammukale

Si hay un lugar donde habiten las ninfas, ese debe ser Pamukkale. También en Turquía se encuentra uno de los paisajes más extraños y llamativos que puede contemplar el ojo humano. Su nombre se traduce literalmente como «castillo de algodón» y debe su aspecto a unas aguas termales de alto contenido mineral. Es el bicarbonato de calcio de sus aguas lo que provoca esta caprichosa formación geológica que, además, forma unas piscinas de aguas límpidas y un increíble color turquesa.

9. Palacio da Pena, en Portugal

La villa lisboeta de Sintra es conocida como «La Ciudad de los Palacios», ya que concentra hasta cinco espectaculares edificaciones señoriales. Palacios de cuento, hermosos jardines y antiguas leyendas convierten Sintra en un lugar que parece sacado de un cuento de hadas. De entre todos sus palacios destaca el de da Pena, un extravagante castillo del siglo XIX que mezcla distintos estilos arquitectónicos dando como resultado una excéntrica edificación que parece formada por distintas partes que nada tienen que ver entre sí. A sus pies se extiende uno de los jardines más maravillosos que os podéis imaginar. También fruto la idea romántica de Fernando II, el Parque da Pena se creó a partir de numerosas especies exóticas de árboles y plantas traídas de todos los rincones del mundo. Su verdor perpetuo y el entramado vegetal de estos jardines lo convierten en refugio ideal de duendes.

10. Garajonay, en España

Garajonay

¡Pero no hay que irse tan lejos para disfrutar de un paisaje de cuento! Este paisaje digno de hadas y elfos lo tenemos más cerca de lo que imaginamos. Se trata del Parque Nacional de Garajonay, en la isla canaria de La Gomera, y su aspecto de cuento es gracias a especies de árbol endémicas que crecen en caprichosas formas y se llena de verdín. Esto es posible gracias a que se dan las condiciones de selva templada, conocida en este caso como laurisilva. Caminar por estos bosques es una experiencia de leyenda como pocas otras.

¿Qué te parecen estos lugares? ¿Nos cuentas en cuáles has estado y si viste algún hada?

Foto Glowworm en CC: Flickr / Opticoverload

 

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